La muerte, sí, es el final,
si es que alguna vez hubo un principio
en este fiasco que llamamos vida.
No somos nada más
que polvo con pretensiones filosóficas,
un animal sin sentido
torturándose en continua doma:
protagonistas fracasados
condenados al olvido,
pero empeñados en la inmortalidad.
Solo ceniza que se lleva el viento
de la historia
por los siglos de los siglos...
sábado, 10 de noviembre de 2018
Revelación
Publicado por
JL F
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